Acusa empleada de comuna despido injusto
ZACATEPEC, MOR. Leticia Fernández Hernández, ex funcionaria de la tesorería municipal, denunció que luego de que la despidieran sin justificación alguna y la reinstalarán simuladamente, ha sido acosada y amenazada en reiteradas ocasiones.
Señaló que tuvo una serie de conflictos dentro de la comuna, ya que la denigraban, insultos propiciados principalmente por Marta Ruiz García, tesorera municipal, y solapados por el alcalde Salomón Hernández Bravo, Tomás Hernández, contralor municipal, y el asesor legal Fernando Abarca.
Narró que fue laboró en el equipo de campaña de Salomón Hernández, aproximadamente tres semanas antes de las elecciones, razón por la que fue invitada a colaborar en la tesorería municipal, como directora, cargo que nunca le ratificaron. Posteriormente, le dijeron que sería coordinadora, pero tampoco la nombraron de manera oficial, hasta que la despidieron en el mes de enero sin ninguna justificación.
Citó que Ruiz García le dijo que “por órdenes del presidente municipal ya no trabajaría en la presidencia, e inclusive me dijo: ‘es más, nunca haz trabajado aquí’”. Ante la situación, le pidió una explicación a Hernández Bravo, y el edil le pidió que siguiera laborando, que se acomodara en otra área.
Así, fue solicitada por los regidores para que les actualizara trabajo pendiente, pero cuando quiso regresar por sus cosas a la tesorería, Ruiz García le impidió el paso y le profirió insultos. Aproximadamente el 17 de enero, tuvo una diligencia con el alcalde y la tesorera, en la que dicha funcionaria la culpó (sin comprobar) de robo de documentos y de dinero “y que me había ido con los enemigos del alcalde, es decir, con los regidores”.
Después fue amenazada por Ruiz García cada vez que se la encontraba: “te vamos a hundir, te vas a arrepentir”, entre otras afirmaciones en su contra, lo cual consignó ante las autoridades iniciando una averiguación previa por el delito de amenazas contra la tesorera y el que resulte responsable, ya que también ha recibido llamadas telefónicas y constantemente “se paran personas frente a la puerta de mi domicilio”.
Destacó que teme por su integridad física e hizo un llamado a las autoridades pertinentes para que intervengan en esta situación, puesto que el acoso ha sido constante y declarado con acciones concretas por parte de autoridades de Zacatepec.
Explicó que el 11 de mayo sería reinstalada por orden de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, sin embargo, en presencia del actuario le “entregaron” escritorio y algunos materiales para su desempeño, pero cuando se fue el funcionario se dio cuenta que Abarca se quedó vigilándola, y le impedía desempeñarse. “Me dijo: ‘no entendiste, esto de la reinstalación fue puro trámite legal, aquí no te queremos’, […] y se portó pedante, soez y burlón”.
Señaló que reconoció que le habían puesto documentos que no le pertenecían, y textos incompletos. Quiso hacer un acta circunstanciada y se lo negaron en la contraloría, finalmente lo logró con el síndico procurador.
Expresó que el pasado miércoles quiso hablar con el alcalde, pero no la recibió; además, “me encontré un temor muy grande con los compañeros. Me dijeron que no quieren hablar conmigo, porque les prohibieron hacerlo”.
viernes, mayo 14, 2004
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