TEQUESQUITENGO, MOR. Una tradición que cuenta con más de 62 años, es la celebración en honor de la Ascensión del Señor del lago de Tequesquitengo. Desde 1943, los habitantes del pueblo conmemoran esta festividad con una feria y un recorrido en lancha por los alrededores del lago, en una procesión multicolor donde participan por igual hombres, mujeres y niños.La jornada comenzó el pasado jueves 5 de mayo desde temprana hora, con las tradicionales mañanitas al Santísimo que se realizan en la iglesia del pueblo, situada muy cerca del lago y del área donde se encuentra la antigua iglesia, señalada por una boya que marca el sitio cubierto ahora por el nivel de las aguas. Cerca del mediodía, las personas fueron saliendo de la homilía dedicada al señor de la Ascensión y se dispusieron a hacer fila, boleto en mano, para el tradicional recorrido por el lago, en el pequeño muelle situado en el restaurante Don Cata, uno de los lugares más famosos en Tequesquitengo.Poco a poco se fueron formando las pequeñas lanchas, algunas de ellas con vistosos arreglos florales, globos y hasta con una banda de música, detrás del Barco, como lo conocen todos, una embarcación que a lo lejos asemeja una casa flotando sobre el agua. El Barco fue construido en su totalidad en el pueblo, en unos talleres improvisados que se montaron en Playa Linda, requiriendo de varios meses para terminarlo y es ahora uno más de los atractivos que se ofrecen en el lago, pues los fines de semana se convierte en una gran discoteca flotante.La procesión que custodiaba al Santísimo fue la primera en abordar el barco, luego lo hicieron todos los asistentes, quienes fueron ocupando sus lugares en completo orden. Casi a las dos de la tarde, el Barco inició su lento recorrido seguido de más de una treintena de pequeñas embarcaciones, motos acuáticas y la vigilancia de la capitanía de puerto, con el sol cayendo a plomo en las tranquilas aguas del lago; hasta llegar al sitio donde se encuentra la boya y dejar una ofrenda floral.La profesora María Guadalupe Basave, quien forma parte del comité de la parroquia que organiza los festejos, comentó que esta ceremonia guarda una intención primordial, que es, “el reencontrar nuestras raíces, regresar al pueblo que se encuentra debajo del agua, a la raíz de la comunidad, donde vivieron nuestros padres y nuestros abuelos, con un sentido religioso muy arraigado entre los habitantes de Tequesquitengo. Ahora se le da un enfoque turístico, pues finalmente este pueblo vive del turismo”. Actualmente, en estas fechas concurren al lago peregrinos de diferentes lugares del Estado de México, como Chalma y Malinalco, así como del estado de Guerrero, quienes participan del colorido de la fiesta y del tradicional brinco del chinelo, además de las corridas de toros, los bailes populares y la muestra artesanal.Cuenta la religiosa Angela Elizondo Sánchez, una mujer muy querida por todo el pueblo y una de las impulsoras de esta tradición, que la idea de realizar el recorrido surgió del padre Pedro M. Guzmán, originario de Zacatecas, apoyado por un grupo de religiosas, quienes llegaron a la parroquia de Tehuixtla para realizar su tarea de evangelización. Nativa del estado de Jalisco, la madre Angela, como todo el mundo la conoce, conserva su memoria intacta del paso del tiempo a pesar de su avanzada edad, ya cercana a los 90 años; y comenta que este festejo se realizó por primera vez en el año de 1943, cuando ella contaba con 25 años de edad, al hacerse un recorrido inicial con apenas tres lanchas en el lago, sin embargo, luego de 62 años, es ya una de las ferias más tradicionales en el calendario popular morelense.El lago como atractivo turísticoConsiderado como uno de los lugares más concurridos en la zona sur del estado de Morelos, el lago de Tequesquitengo es la extensión de agua más grande en la entidad y un sitio donde se pueden practicar toda clase de actividades acuáticas, paracaidismo y deportes extremos, que lo convierte en un destino ideal para un fin de semana.Tequesquitengo se encuentra a 45 minutos de Cuernavaca y a menos de hora y media de la Ciudad de México, por la autopista del Sol, hay que desviarse en la caseta de Alpuyeca con dirección a Jojutla y a la zona de los balnearios; también se puede llegar por la carretera federal México-Acapulco, tomando en Alpuyeca la desviación correspondiente. Justo saliendo de la caseta se encuentra un módulo de información turística en donde se proporciona a los turistas toda clase de folletos informativos acerca de los principales destinos en la zona.Originalmente, Tequesquitengo era un pequeño poblado morelense dedicado a la producción de tequesquite, un material utilizado en la producción de jabón; localizado en una cuenca cerrada, recibía las aguas derivadas del riego de la hacienda de San José Vista Hermosa, que al crecer formaron lo que hoy es el lago, que mide más de 4 kilómetros en su parte más ancha.El principal cuerpo de agua en el estado se encuentra en el municipio de Puente de Ixtla, en terrenos de la hacienda Vista Hermosa. El pueblo se encuentra en su ribera oriental, a una altura de 952 metros sobre el nivel del mar. Es la única cuenca cerrada del estado que se ha ido llenando paulatinamente con las lluvias y sobrantes de los riegos de la hacienda mencionada; el contorno del lago recuerda la forma de un corazón.La tradición cuenta que el antiguo pueblo de Tequesquitengo, que significa en la orilla del tequesquite, se encontraba cerca de la orilla sur y que los dueños de la hacienda Vista Hermosa, para ahuyentar a sus moradores, dirigieron los acholes, las aguas sobrantes de los campos de cultivo, lo que hizo elevar el nivel de las aguas.Un antiguo propietario de esta hacienda, Don Miguel Mosso, trató de aclimatar en la laguna una especia de toros anfibios llamados carabaos, que trajo de las islas filipinas, los cuales fueron acabados por los vecinos para aprovechar su carne y su grasa. Actualmente, en el lago de Tequesquitengo hay una gran variedad de flora y fauna, destacando una variedad de tilapia y una especie de langosta, además de garzas blancas, patos y pequeños mamíferos como conejos y tlacuaches.El lago es uno de los mejores atractivos para quienes gustan de la emoción de los deportes acuáticos, como el esquí, el paseo en lancha, la natación y desde luego el buceo, que puede practicarse en la parte central del lago, donde se pueden observar los restos de la iglesia del antiguo poblado que permanecen debajo del agua.Los eventos deportivos más representativos del lago son la Nauticopa, una carrera de lanchas de la fórmula T-1, realizada en octubre; la carrera atlética que se realiza en el mes de diciembre; la práctica del ciclismo y la realización de competencias de arrancones por parte de clubes motociclistas. Cabe señalar que cerca del lago se localizan tres aeropistas, donde funcionan clubes de paracaidismo, avionetas y aviones denominados ultraligeros.
domingo, mayo 08, 2005
Celebración de la Ascensión en Tequesquitengo, un reencuentro con las raíces ancestrales del pueblo

TEQUESQUITENGO, MOR. Una tradición que cuenta con más de 62 años, es la celebración en honor de la Ascensión del Señor del lago de Tequesquitengo. Desde 1943, los habitantes del pueblo conmemoran esta festividad con una feria y un recorrido en lancha por los alrededores del lago, en una procesión multicolor donde participan por igual hombres, mujeres y niños.La jornada comenzó el pasado jueves 5 de mayo desde temprana hora, con las tradicionales mañanitas al Santísimo que se realizan en la iglesia del pueblo, situada muy cerca del lago y del área donde se encuentra la antigua iglesia, señalada por una boya que marca el sitio cubierto ahora por el nivel de las aguas. Cerca del mediodía, las personas fueron saliendo de la homilía dedicada al señor de la Ascensión y se dispusieron a hacer fila, boleto en mano, para el tradicional recorrido por el lago, en el pequeño muelle situado en el restaurante Don Cata, uno de los lugares más famosos en Tequesquitengo.Poco a poco se fueron formando las pequeñas lanchas, algunas de ellas con vistosos arreglos florales, globos y hasta con una banda de música, detrás del Barco, como lo conocen todos, una embarcación que a lo lejos asemeja una casa flotando sobre el agua. El Barco fue construido en su totalidad en el pueblo, en unos talleres improvisados que se montaron en Playa Linda, requiriendo de varios meses para terminarlo y es ahora uno más de los atractivos que se ofrecen en el lago, pues los fines de semana se convierte en una gran discoteca flotante.La procesión que custodiaba al Santísimo fue la primera en abordar el barco, luego lo hicieron todos los asistentes, quienes fueron ocupando sus lugares en completo orden. Casi a las dos de la tarde, el Barco inició su lento recorrido seguido de más de una treintena de pequeñas embarcaciones, motos acuáticas y la vigilancia de la capitanía de puerto, con el sol cayendo a plomo en las tranquilas aguas del lago; hasta llegar al sitio donde se encuentra la boya y dejar una ofrenda floral.La profesora María Guadalupe Basave, quien forma parte del comité de la parroquia que organiza los festejos, comentó que esta ceremonia guarda una intención primordial, que es, “el reencontrar nuestras raíces, regresar al pueblo que se encuentra debajo del agua, a la raíz de la comunidad, donde vivieron nuestros padres y nuestros abuelos, con un sentido religioso muy arraigado entre los habitantes de Tequesquitengo. Ahora se le da un enfoque turístico, pues finalmente este pueblo vive del turismo”. Actualmente, en estas fechas concurren al lago peregrinos de diferentes lugares del Estado de México, como Chalma y Malinalco, así como del estado de Guerrero, quienes participan del colorido de la fiesta y del tradicional brinco del chinelo, además de las corridas de toros, los bailes populares y la muestra artesanal.Cuenta la religiosa Angela Elizondo Sánchez, una mujer muy querida por todo el pueblo y una de las impulsoras de esta tradición, que la idea de realizar el recorrido surgió del padre Pedro M. Guzmán, originario de Zacatecas, apoyado por un grupo de religiosas, quienes llegaron a la parroquia de Tehuixtla para realizar su tarea de evangelización. Nativa del estado de Jalisco, la madre Angela, como todo el mundo la conoce, conserva su memoria intacta del paso del tiempo a pesar de su avanzada edad, ya cercana a los 90 años; y comenta que este festejo se realizó por primera vez en el año de 1943, cuando ella contaba con 25 años de edad, al hacerse un recorrido inicial con apenas tres lanchas en el lago, sin embargo, luego de 62 años, es ya una de las ferias más tradicionales en el calendario popular morelense.El lago como atractivo turísticoConsiderado como uno de los lugares más concurridos en la zona sur del estado de Morelos, el lago de Tequesquitengo es la extensión de agua más grande en la entidad y un sitio donde se pueden practicar toda clase de actividades acuáticas, paracaidismo y deportes extremos, que lo convierte en un destino ideal para un fin de semana.Tequesquitengo se encuentra a 45 minutos de Cuernavaca y a menos de hora y media de la Ciudad de México, por la autopista del Sol, hay que desviarse en la caseta de Alpuyeca con dirección a Jojutla y a la zona de los balnearios; también se puede llegar por la carretera federal México-Acapulco, tomando en Alpuyeca la desviación correspondiente. Justo saliendo de la caseta se encuentra un módulo de información turística en donde se proporciona a los turistas toda clase de folletos informativos acerca de los principales destinos en la zona.Originalmente, Tequesquitengo era un pequeño poblado morelense dedicado a la producción de tequesquite, un material utilizado en la producción de jabón; localizado en una cuenca cerrada, recibía las aguas derivadas del riego de la hacienda de San José Vista Hermosa, que al crecer formaron lo que hoy es el lago, que mide más de 4 kilómetros en su parte más ancha.El principal cuerpo de agua en el estado se encuentra en el municipio de Puente de Ixtla, en terrenos de la hacienda Vista Hermosa. El pueblo se encuentra en su ribera oriental, a una altura de 952 metros sobre el nivel del mar. Es la única cuenca cerrada del estado que se ha ido llenando paulatinamente con las lluvias y sobrantes de los riegos de la hacienda mencionada; el contorno del lago recuerda la forma de un corazón.La tradición cuenta que el antiguo pueblo de Tequesquitengo, que significa en la orilla del tequesquite, se encontraba cerca de la orilla sur y que los dueños de la hacienda Vista Hermosa, para ahuyentar a sus moradores, dirigieron los acholes, las aguas sobrantes de los campos de cultivo, lo que hizo elevar el nivel de las aguas.Un antiguo propietario de esta hacienda, Don Miguel Mosso, trató de aclimatar en la laguna una especia de toros anfibios llamados carabaos, que trajo de las islas filipinas, los cuales fueron acabados por los vecinos para aprovechar su carne y su grasa. Actualmente, en el lago de Tequesquitengo hay una gran variedad de flora y fauna, destacando una variedad de tilapia y una especie de langosta, además de garzas blancas, patos y pequeños mamíferos como conejos y tlacuaches.El lago es uno de los mejores atractivos para quienes gustan de la emoción de los deportes acuáticos, como el esquí, el paseo en lancha, la natación y desde luego el buceo, que puede practicarse en la parte central del lago, donde se pueden observar los restos de la iglesia del antiguo poblado que permanecen debajo del agua.Los eventos deportivos más representativos del lago son la Nauticopa, una carrera de lanchas de la fórmula T-1, realizada en octubre; la carrera atlética que se realiza en el mes de diciembre; la práctica del ciclismo y la realización de competencias de arrancones por parte de clubes motociclistas. Cabe señalar que cerca del lago se localizan tres aeropistas, donde funcionan clubes de paracaidismo, avionetas y aviones denominados ultraligeros.
TEQUESQUITENGO, MOR. Una tradición que cuenta con más de 62 años, es la celebración en honor de la Ascensión del Señor del lago de Tequesquitengo. Desde 1943, los habitantes del pueblo conmemoran esta festividad con una feria y un recorrido en lancha por los alrededores del lago, en una procesión multicolor donde participan por igual hombres, mujeres y niños.La jornada comenzó el pasado jueves 5 de mayo desde temprana hora, con las tradicionales mañanitas al Santísimo que se realizan en la iglesia del pueblo, situada muy cerca del lago y del área donde se encuentra la antigua iglesia, señalada por una boya que marca el sitio cubierto ahora por el nivel de las aguas. Cerca del mediodía, las personas fueron saliendo de la homilía dedicada al señor de la Ascensión y se dispusieron a hacer fila, boleto en mano, para el tradicional recorrido por el lago, en el pequeño muelle situado en el restaurante Don Cata, uno de los lugares más famosos en Tequesquitengo.Poco a poco se fueron formando las pequeñas lanchas, algunas de ellas con vistosos arreglos florales, globos y hasta con una banda de música, detrás del Barco, como lo conocen todos, una embarcación que a lo lejos asemeja una casa flotando sobre el agua. El Barco fue construido en su totalidad en el pueblo, en unos talleres improvisados que se montaron en Playa Linda, requiriendo de varios meses para terminarlo y es ahora uno más de los atractivos que se ofrecen en el lago, pues los fines de semana se convierte en una gran discoteca flotante.La procesión que custodiaba al Santísimo fue la primera en abordar el barco, luego lo hicieron todos los asistentes, quienes fueron ocupando sus lugares en completo orden. Casi a las dos de la tarde, el Barco inició su lento recorrido seguido de más de una treintena de pequeñas embarcaciones, motos acuáticas y la vigilancia de la capitanía de puerto, con el sol cayendo a plomo en las tranquilas aguas del lago; hasta llegar al sitio donde se encuentra la boya y dejar una ofrenda floral.La profesora María Guadalupe Basave, quien forma parte del comité de la parroquia que organiza los festejos, comentó que esta ceremonia guarda una intención primordial, que es, “el reencontrar nuestras raíces, regresar al pueblo que se encuentra debajo del agua, a la raíz de la comunidad, donde vivieron nuestros padres y nuestros abuelos, con un sentido religioso muy arraigado entre los habitantes de Tequesquitengo. Ahora se le da un enfoque turístico, pues finalmente este pueblo vive del turismo”. Actualmente, en estas fechas concurren al lago peregrinos de diferentes lugares del Estado de México, como Chalma y Malinalco, así como del estado de Guerrero, quienes participan del colorido de la fiesta y del tradicional brinco del chinelo, además de las corridas de toros, los bailes populares y la muestra artesanal.Cuenta la religiosa Angela Elizondo Sánchez, una mujer muy querida por todo el pueblo y una de las impulsoras de esta tradición, que la idea de realizar el recorrido surgió del padre Pedro M. Guzmán, originario de Zacatecas, apoyado por un grupo de religiosas, quienes llegaron a la parroquia de Tehuixtla para realizar su tarea de evangelización. Nativa del estado de Jalisco, la madre Angela, como todo el mundo la conoce, conserva su memoria intacta del paso del tiempo a pesar de su avanzada edad, ya cercana a los 90 años; y comenta que este festejo se realizó por primera vez en el año de 1943, cuando ella contaba con 25 años de edad, al hacerse un recorrido inicial con apenas tres lanchas en el lago, sin embargo, luego de 62 años, es ya una de las ferias más tradicionales en el calendario popular morelense.El lago como atractivo turísticoConsiderado como uno de los lugares más concurridos en la zona sur del estado de Morelos, el lago de Tequesquitengo es la extensión de agua más grande en la entidad y un sitio donde se pueden practicar toda clase de actividades acuáticas, paracaidismo y deportes extremos, que lo convierte en un destino ideal para un fin de semana.Tequesquitengo se encuentra a 45 minutos de Cuernavaca y a menos de hora y media de la Ciudad de México, por la autopista del Sol, hay que desviarse en la caseta de Alpuyeca con dirección a Jojutla y a la zona de los balnearios; también se puede llegar por la carretera federal México-Acapulco, tomando en Alpuyeca la desviación correspondiente. Justo saliendo de la caseta se encuentra un módulo de información turística en donde se proporciona a los turistas toda clase de folletos informativos acerca de los principales destinos en la zona.Originalmente, Tequesquitengo era un pequeño poblado morelense dedicado a la producción de tequesquite, un material utilizado en la producción de jabón; localizado en una cuenca cerrada, recibía las aguas derivadas del riego de la hacienda de San José Vista Hermosa, que al crecer formaron lo que hoy es el lago, que mide más de 4 kilómetros en su parte más ancha.El principal cuerpo de agua en el estado se encuentra en el municipio de Puente de Ixtla, en terrenos de la hacienda Vista Hermosa. El pueblo se encuentra en su ribera oriental, a una altura de 952 metros sobre el nivel del mar. Es la única cuenca cerrada del estado que se ha ido llenando paulatinamente con las lluvias y sobrantes de los riegos de la hacienda mencionada; el contorno del lago recuerda la forma de un corazón.La tradición cuenta que el antiguo pueblo de Tequesquitengo, que significa en la orilla del tequesquite, se encontraba cerca de la orilla sur y que los dueños de la hacienda Vista Hermosa, para ahuyentar a sus moradores, dirigieron los acholes, las aguas sobrantes de los campos de cultivo, lo que hizo elevar el nivel de las aguas.Un antiguo propietario de esta hacienda, Don Miguel Mosso, trató de aclimatar en la laguna una especia de toros anfibios llamados carabaos, que trajo de las islas filipinas, los cuales fueron acabados por los vecinos para aprovechar su carne y su grasa. Actualmente, en el lago de Tequesquitengo hay una gran variedad de flora y fauna, destacando una variedad de tilapia y una especie de langosta, además de garzas blancas, patos y pequeños mamíferos como conejos y tlacuaches.El lago es uno de los mejores atractivos para quienes gustan de la emoción de los deportes acuáticos, como el esquí, el paseo en lancha, la natación y desde luego el buceo, que puede practicarse en la parte central del lago, donde se pueden observar los restos de la iglesia del antiguo poblado que permanecen debajo del agua.Los eventos deportivos más representativos del lago son la Nauticopa, una carrera de lanchas de la fórmula T-1, realizada en octubre; la carrera atlética que se realiza en el mes de diciembre; la práctica del ciclismo y la realización de competencias de arrancones por parte de clubes motociclistas. Cabe señalar que cerca del lago se localizan tres aeropistas, donde funcionan clubes de paracaidismo, avionetas y aviones denominados ultraligeros.
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