Tierra cañera
Liderazgo policial “chafa”
Hugo Barberi
Los que no están con un pie afuera, ya los sacaron; no por nada Hugo Manuel Bello Ocampo, procurador de Justicia de Morelos, advirtió la semana pasada que hace falta labor de prevención de justicia, pues los ayuntamientos se han visto rebasados.En Jojutla salió finalmente el judicial incrustado en la municipal, Heliodoro Martínez, con un trabajo de imagen opaca y quien se rehusó hasta el último momento a ponerse la camiseta o el uniforme de la institución, lo que le valió en diversas ocasiones el mandato de su jefe máximo. Careció de visión para aplicar una vigilancia estratégica en colonias y comunidades, y aunque le hace un favor en callar todas estas cosas el alcalde Nelson Torres Mondragón, el policía lo evidenció todo, desde su inicio y hasta el fin con la inconformidad constante de los agentes de tránsito. De la ciudadanía surgieron varias quejas, entre ellas, las de algunos comerciantes y microempresarios de la ciudad de Jojutla, quienes entregaron un video a la presidencia municipal, donde fue captado ingiriendo bebidas embriagantes en un antro de la cabecera, lo que fortaleció su dicho de que hasta brindaban seguridad especial a los antros de Jojutla, desatendiendo la vigilancia en colonias y comunidades, lo que bien incrementó algunos excesos: presencia de ebrios vagabundos nocturnos, ebrios en automóviles, los clásicos “arrancones” de motos y automóviles en lugares como los bulevares de Jojutla y la Unidad Morelos. Pero aun así, gran favor le hizo el alcalde de Jojutla, al destacar que a la salida del policía se registraron menos actos de inseguridad pública que durante el trienio pasado, de acuerdo –dijo– a estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública en el estado.Pero hay que recordar que esta clase de funcionarios aseguran siempre su futuro y es casi un hecho que volveremos a verlo como servidor público, en la judicial lo más seguro. En Puente de Ixtla, el directivo policial Pablo René Agonizante se mantiene y aunque constantemente circula en los pasillos de la presidencia que se va, parece que saca su pie, se prepara, pero lo jala el alcalde, Luciano Abarca Villalobos, pese a manifestaciones en su contra, precisamente por la falta de vigilancia y el incremento de inseguridad pública en colonias, comunidades y centro del municipio, aunque en honor a la verdad, es preciso destacar también la falta de apoyo a la corporación; trabaja con sólo dos patrullas, teniendo poblaciones a más de 20 kilómetros de distancia, con camino de terracería y en plena sierra. Otra imagen triste de la policía, la da Tlaquiltenango, done el directivo Antonio Núñez Larios, a unas semanas de salir avante de un escándalo en el que lo involucraban en actos de prepotencia en estado de ebriedad, resurgió un problema de mayor envergadura. Pese a que quiso esconder y minimizar el asunto, el problema donde uno de sus jefes agredió a un visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) mantiene en jaque a la administración, puesto que la comisión inició una querella y está dispuesta a darle seguimiento, como lo advirtió el propio titular, Sergio Valdespín, en una visita que realizó por estos lugares de la tierra cañera. Difícilmente podrán solapar al jefe policíaco denunciado de querer extorsionar a un automovilista, razón por la cual presuntamente reaccionó violentamente con el visitador. De nada le sirvió haber encubierto a su subdirector y minimizar el problema con la CEDH, sobre lo que afirmó fue un mal entendido y que todo quedó por la paz. Mientras tanto, las quejas por inseguridad van a la alza, según denuncias de vecinos. Hay que destacar que el propio ombudsman morelense destacó que hay irregularidades en la expedición de boletas “y otras cosas”, sobre las cuales el alcalde Roque Molina Salgado, tenía que poner mucho cuidado. Finalmente, se tiene el caso de Marcos Carreón, el director de policía de Tlaltizapán, al que por haber pasado en la cocina de la academia su curso y por carecer de currículum vitae, sufre el rechazo de sus subalternos. Tras la tempestad viene la calma, precisamente a Tlaltizapán le llovió sobre mojado, y parece que aun no encuentran el hilo de la madeja, con el cúmulo de aberraciones y contradicciones que se dieron, lo cual les generó protestas, rechiflas y hasta diversas amenazas de la población indignada. Todo inició cuando por cabildo –como lo confirmó el secretario municipal– acordaron destituir al juez de paz, Efraín Castrejón, aberración jurídica titánica que demuestra un marcado desconocimiento de su propia Ley Orgánica Municipal que en el apartado único del juez de paz, refiere claramente que éste se rige por el Consejo de la Judicatura y la Ley Orgánica del Poder Judicial. Cuando, ya tarde, se dieron cuenta de esto, porque parece que sí tienen asesor jurídico, quisieron arreglar la cosa y decir que acordaron solicitar al órgano referido su salida, con inventos, pues mientras difamaron al juez diciendo que golpeó a una persona, al día siguiente aparece esa persona y dice que “el juez se puso en frente y me defendió en una riña, me hizo el paro”, de este calibre los errores, tales como la fallida construcción de una techumbre sobre un lugar que es patrimonio nacional.Pura CañaY se volvieron a autorizar un incremento de sueldo los regidores en Zacatepec, ¿no que no? y fue parejo, regidores de chile, de dulce y de manteca. Será la prueba de fuego para el alcalde Salomón Hernández Bravo, seguirles la corriente con su autorización o sostenerse. Hay que recordar que el cabildo en pleno se hizo efectivo un incremento salarial que dejó pendiente y nunca cobró el cabildo de la administración pasada, no por niños buenos, ni por ser hermanas de la caridad, sino por verdadera falta de recursos económicos y de obra pública, se vieron entre la espada y la pared… Aunque no fue su intención, como lo comentan, indirectamente pequeños empresarios, ganaderos y artesanos, montaron una feria envidiable para los comerciantes que gobiernan la suya en Jojutla. Obviamente, como no tienen poder sobre gobiernos municipales, ni son políticos y no pueden presionar, han sido víctimas de la envidia y saña de “buitrillos” ubicados en cargos públicos, como las presidencias municipales de Zacatepec y Jojutla, así como la Secretaría de Desarrollo Económico, quienes faltaron a su compromiso de apoyar la feria, con todo y eso han registrado la visita de aproximadamente cinco mil personas de la región… Xoxocotla no halla cómo salir del hoyo, ahora vende ilegalmente cohetes disfrazados de productos artesanales… Ahora resulta. Alguien le cree a los permisionarios que no tienen dinero para arreglar sus unidades, con cuentas diarias superiores a los 800 pesos, y me quedo corto, tendrán que pensar en vender propiedades, para dar buen servicio a los usuarios a quienes (caso de las combis) hasta usan de cobradores… Hablando de tránsito y transporte, buena estrategia en Zacatepec, cambian paraderos a fin de que se le dificulte al pasaje caminar tanto, para que si los levantan antes, puedan aplicarles fuertes multas o mordidas, pues al detenerlos les buscan otras cosas
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