Conflicto entre ambulantes e Iglesia
Por: Evaristo Torres Ocampo
Jojutla.- Vendedores ambulantes de comida advirtieron que no dejarán los lugares que ocupan cada año a las afueras de la Iglesia de San Miguel Arcángel durante Semana Santa, porque pagan sus derechos al ayuntamiento; mientras el párroco de la misma pidió que se respeten los derechos de la institución que representa.Durante la celebración de la Semana Santa, que se llevó a cabo hace unos días, los comerciantes ambulantes, encabezados por Esther Barrera Ojeda, entraron en conflicto con el párroco de la iglesia de San Miguel Arcángel, presbítero Humberto Coronel Orañegui, pues éste pidió que los reubicaran durante la conmemoración referida, a lo que los vendedores se negaron.El viernes anterior, Barrera Ojeda ventiló el asunto públicamente ante líderes de comerciantes, por lo que entrevistada al respecto, señaló: "(el párroco) dice que es el dueño de ahí, pero tenemos un recibo del ayuntamiento que nos respalda. Cada año pagamos, esta vez pagamos más, 50 pesos por metro. Entre los 80 comerciantes que somos, cooperamos como con 15 mil pesos al ayuntamiento, por jueves y viernes Santos. Hay un fiscal llamado Benjamín, el cual no nos resuelve nada, pero eso sí, cobra muy déspota". Pidió que lo recaudado se lo entreguen al párroco "para que nos dejen vender".Aparte, prosiguió, él le dijo a sus feligreses que no nos compraran y eso nos perjudicó, porque no vendimos como otros años. "Nosotros no queremos otros lugares, porque nos defiende un recibo (expedido por el ayuntamiento) y pagamos para que dentro de un año, sea como sea, nos vamos a poner porque así lo hemos decidido", concluyó. Por su parte, Coronel Orañegui expuso que para la Iglesia Católica la Semana Santa es tiempo de dolor y respeto, no de fiesta, por lo que solicitó a las autoridades municipales que reubicaran a los comerciantes ambulantes, sólo a los de la entrada a la iglesia, en otra parte, pues además, tendrían la visita de miles de fieles. "Se lo pedí al presidente municipal y él me dijo que no habían dado los permisos".El párroco dijo que sólo protege su parroquia y lamentó que otros dos puestos aledaños al inmueble, que se instalan de manera permanente, afecten al mismo. Aseveró que no quiere entrar en confrontación, pero sí pide que se respeten sus derechos y se acabe con la situación anárquica que se vive. "El hecho de ser comerciantes no les da derecho a pasar por la ley, ni sobre los derechos de los demás".Finalmente, admitió que elaboró una carta dirigida a los fieles católicos en la que expuso que durante los días santos: "...lamentablemente, algunas personas, sin ningún respeto por nuestra religión, han querido convertirla en un tianguis o una feria, cosa que resulta ofensiva a nuestra fe. Estas personas no cuentan con la autorización de la Iglesia ni de las autoridades municipales y se están ubicando en una franca actitud provocadora y que quiere politizarse. Pido a los feligreses católicos que dignifiquemos nuestra iglesia, no consuman los productos que les ofrecen...”.
miércoles, abril 06, 2005
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