Llueven quejas al ayuntamiento
Por: Evaristo Torres Ocampo
Jojutla.- Comerciantes y vecinos de esta ciudad, se quejaron de la "falta de capacidad" de la dirección de seguridad pública, de los "apartados" en las calles, los bares "escandalosos" y del uso obligatorio del cinturón de seguridad dentro de la zona urbana, medida que el ayuntamiento prorrogó de manera indefinida.En una reunión entre comerciantes y ciudadanos -que se dijeron "representativos" de diversos sectores sociales-, celebrada la mañana de ayer, y convocada apenas la víspera, con el secretario municipal del ayuntamiento local, Adán Uribe Partida, le llovieron quejas al funcionario acerca de diversos temas sociales.El primero de ellos fue el cinturón de seguridad, que el municipio anunció que sería obligatorio (dentro de la ciudad) a partir del 15 de marzo, pero que ayer, por voz del secretario municipal, se prorrogó de manera indefinida. "Debe prevalecer la educación no la sanción, por lo que educaremos primero a la gente antes de tomar otras medidas".Otro fuerte reclamo fue el de los "apartados" en la vía pública, que el gobierno ofreció terminar y no ha cumplido, pero del que también son corresponsables algunos de los que estuvieron presentes, comerciantes de oficio. Al respecto, el secretario municipal reconoció que esa es una queja añeja que no se ha podido combatir, pero "ya la dirección de licencias está preparando una estrategia" y pidió el apoyo de la ciudadanía para acabar con esa práctica.Uno a uno los asistentes manifestaron su malestar en diversos temas y tocó turno a Eduardo Núñez y Esteban Ruiz, quienes se quejaron del ruido y la inducción al vicio que hacen los bares y ubicados en el centro de la ciudad. "Es ya inaguantable tener que soportar a los borrachines, vómitos y orines en la vía pública cada semana", expuso Ruiz, quien paradójicamente, en una ocasión fue amonestado para que le bajara el volumen a su equipo de sonido en la mueblería que trabaja. Se quejaron específicamente de los bares La Posada y La Fortaleza, éste último, en el primer cuadro de la ciudad y que "con su escándalo, impide dormir a los vecinos".Núñez acusó que en esos lugares se fomenta el narcomenudeo y la prostitución, además de que dichos establecimientos son protegidos por la Policía Municipal (pasaron un video para ilustrarlo), mientras "el pueblo está desprotegido". Pidió la renuncia del director general de seguridad pública, Heliodoro Martínez, de quien dijo es un "recomendado" que ha sostenido el presidente municipal Nelson Torres Mondragón, a quien de paso, también le pidió que renuncie "por decencia", pues afirmó "nos ha decepcionado".Luego las quejas fueron para la Dirección de Policía y Tránsito, que no tiene criterio para aplicar el reglamento, según señaló Abúndez, quien aprovechó para quejarse que el gobierno le adeuda 350 mil pesos, mientras los regidores "tienen casas y autos" y el tesorero tiene "siete farmacias". Rita Macías Pacheco se quejó de acoso de parte de los directores Israel Andrade Córdova y Omar Santana López, "porque denuncié sus maltratos". Las quejas incluyeron mayor participación de la ciudadanía en la organización de la feria de Jojutla y hasta de los semáforos descompuestos.Por su parte, el secretario municipal ofreció transmitir estas quejas al presidente municipal y dar una respuesta "con acciones y apegadas a derecho", para "no violentar los derechos de los ciudadanos".
miércoles, marzo 16, 2005
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